martes, 28 de julio de 2015

¡Hola desde Francia!

Dia 2 en Francia

Salut! Por fin os escribo desde Francia. Ayer estaba muy cansada del viaje y me fui a la cama a las 11, cosa que no hago ni durante el curso. Pero es que hoy a las 8:30 ya estaba oyendo unas vocecitas diciendo "¿Podemos despertar a Andrea la española?" Así que esto parece ser que va a ser mi día a día.

Ayer me fui de Zaragoza con un sol radiante y con calor y cuando aterricé en Bruselas ¡sorpresa! Frío y lluvia. En el aeropuerto me estaban esperando el padre y los niños, que se alegraron mucho al verme. En cuanto a la madre, está embarazada (sí, van a por el tercero) y está la mayor parte del tiempo en casa ya que es un embarazo peligroso.

Los niños desde el primer momento han jugado conmigo y me han aceptado como una más de la casa, se nota que han tenido au pairs antes. El niño es más travieso, tiene 6 años y ya sabe lo que está mal y lo que está bien. Cuando va a hacer mal aprovecho que está la madre en casa y le amenazo con chivarme o con no jugar más y por ahora funciona. La niña es un amor, está todo el rato sonriendo y no hace trastadas.
Lo más gracioso del día de ayer es que me quedé encerrada en un baño y les costó un montón sacarme. El hermano de mi HM(host mum, madre de acogida) tuvo que entrar por la ventana con una escalera (el baño está en el segundo piso). Un espectáculo para recordar.

Ayer cuando los acosté y por fin pude ir a mi habitación me dió un pequeño bajón. Yo soy muy de mi casa, de mi gente, de mi comida y el estar a 1.000 kilometros de todo eso me afecta. Pero el hablar con mis padres por Skype me animó un montón. Supongo que es normal estar desubicada los primeros días.

Hoy el día ha ido mejor, por la tarde me he llevado a los niños a pasear por las afueras del pueblo. Todo muy verde y con vacas pastando.

Y por ahora eso es todo. À bientôt

A.

domingo, 26 de julio de 2015

Última noche en casa

-9 horas
Me quedan 9 horas para montarme en un avión con destino a Bruselas (aunque en realidad mi familia au pair vive en el norte de Francia) y pasar 5 semanas en un pueblecito francés.

Este es el momento de más nervios que creo que pasa una au pair. En el que te empiezas a plantear qué estás haciendo yendote con una familia a la que conoces desde hace unos meses, a 1.000 kilómetros de tu casa, fuera de tu zona de confort. Pero ya no te puedes bajar de este avión, porque aunque despegue mañana hace ya unos meses que estoy subida en él.

Estoy cansada de hacer maletas, de los kilos, de los líquidos y de todas esas tonterías de montar en avión. Solo me voy 5 semanas pero parece que me voy una vida.

La próxima vez que escriba estaré en Francia. Solo espero que todo vaya bien.

¡Allá voy Francia!

A.